Los avances tecnológicos más extraños del último siglo que realmente existieron

El avance tecnológico del último siglo estuvo lleno de innovación, experimentación y creatividad desbordada. No todos los inventos se convirtieron en éxitos globales, pero muchos dejaron huella por su rareza, su audacia o lo adelantados que estaban a su tiempo. Algunos parecen sacados de una película de ciencia ficción, otros lucen como ideas extravagantes que, sorprendentemente, funcionaron.
A continuación se presentan algunos de los avances tecnológicos más extraños y fascinantes que realmente existieron a lo largo del siglo XX.
1. La máquina para leer mientras caminas (1910)
A principios del siglo pasado, un inventor estadounidense diseñó un soporte mecánico que permitía leer sin detenerse. El aparato se colocaba en el pecho y sostenía el libro frente al lector. Aunque hoy parece absurdo, fue un intento temprano de resolver el problema de “falta de tiempo” para leer.
Un precursor insólito de la multitarea moderna.
2. Las máscaras de belleza eléctricas (1920)
En la década de 1920 surgieron dispositivos faciales que aplicaban pequeñas descargas eléctricas para “mejorar” la piel. Aunque su apariencia intimidante se volvió icónica, su eficacia nunca fue comprobada. Sin embargo, inspiraron la tecnología estética actual basada en microcorrientes.
Un ejemplo temprano de la fusión entre tecnología y belleza.
3. El coche anfibio (1940)
El Amphicar, lanzado en los años sesenta, fue uno de los autos comerciales capaces de circular tanto en tierra como en agua. Aunque no tuvo gran éxito comercial, demostró que los vehículos híbridos eran posibles décadas antes de que se popularizaran otros conceptos.
Un invento que parecía adelantado y extraño a la vez.
4. El televisor con lupa gigante (1950)
Para simular una pantalla más grande, algunos televisores se vendían con una lupa llena de líquido que se colocaba enfrente del aparato. La imagen se amplificaba, aunque con distorsiones. Fue una solución creativa antes del desarrollo de pantallas grandes.
Una alternativa curiosa que resolvía un problema real de la época.
5. El traductor automático de perros (1950)
En los cincuenta se patentó un dispositivo que afirmaba traducir ladridos en emociones humanas. Aunque no funcionaba, capturó la imaginación del público. Décadas después, la tecnología de reconocimiento de sonido se acercaría a este objetivo desde una perspectiva científica.
Una idea extraña que anticipó avances en IA y análisis de audio.
6. El patinaje motorizado (1960)
Inventores desarrollaron patines con pequeños motores de gasolina o eléctricos. Prometían “velocidad sin esfuerzo”. Aunque eran peligrosos y ruidosos, fueron una tendencia breve que mostró el interés por ampliar la movilidad personal.
Un precursor excéntrico de los scooters eléctricos modernos.
7. El “bebé robot” para practicar maternidad (1960)
Estos muñecos mecánicos lloraban, se movían y requerían atención constante. Se usaban para programas educativos de maternidad responsable. Aunque primitivos, evolucionaron en los simuladores actuales utilizados en escuelas y hospitales.
La tecnología educativa más curiosa de la época.
8. El cinturón vibratorio para adelgazar (1970)
Un dispositivo clásico de los gimnasios: un cinturón que vibraba alrededor de la cintura, supuestamente para eliminar grasa. Aunque no funcionaba, se volvió un símbolo de la cultura fitness temprana.
Un ejemplo de cómo la tecnología busca soluciones rápidas, incluso poco realistas.
9. Las casas giratorias (1970–1980)
Algunos arquitectos diseñaron viviendas que podían rotar para ajustar su orientación al sol y mejorar la eficiencia energética. Aunque pocas fueron construidas, demostraron una creatividad visionaria en arquitectura residencial.
Una idea extraña que hoy resurge con la arquitectura sostenible.
10. Los cascos de realidad virtual temprana (1980–1990)
Antes de Oculus y Meta, existieron cascos enormes, pesados y de baja resolución que prometían experiencias inmersivas. Aunque la tecnología no estaba lista, marcaron el inicio de una revolución que hoy es una de las industrias más fuertes.
Lo extraño de ayer es lo cotidiano de hoy.
Conclusión: lo raro también impulsa la innovación
Muchos inventos extraños fueron fallidos, otros adelantados a su época y algunos simplemente demasiado ambiciosos. Pero todos comparten algo en común: abrieron puertas a nuevas ideas. La historia tecnológica demuestra que las innovaciones más importantes suelen surgir de experimentos que parecen inusuales.
Lo extraño no es un error: es una chispa creativa que impulsa el futuro.
Fundador de Mentalidades.mx, combina datos raros, ciencia sorprendente y psicología cotidiana para explicar lo que normalmente pasa desapercibido.
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